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Variedades de uvas y vinos

Uvas sin fronteras para vinos de calidad

Aunque en general originarias de Francia, existen ciertas variedades de uvas que han traspasado su territorio de cultivo originario para cultivarse en todo el mundo, dadas su excelentes posibilidades de vinificación. Muchas denominaciones de origen españolas las contemplan como preferentes o autorizadas, y se mezclan a menudo con variedades autóctonas, como en el caso de los tintos, tempranillo o garnacha. ¿Cuáles son esas variedades de uva sin fronteras y qué aportan?

 

Variedades de uvas tintas más cultivadas en el mundo

Cabernet Sauvignon. Originaria de Burdeos, es la uva tinta más cultivada en diversos territorios del planeta. Con una baya pequeña, esférica, de piel gruesa azul negruzca, esta variedad nace en el s. XVII fruto del cruce entre Cabernet Franc y Sauvignon Blanc. Genera vinos jóvenes duros y ásperos, pero es ideal para vinos que envejezcan largo tiempo, dándoles cuerpo, aromas a grosella, cedro y tabaco, y taninos densos.

Merlot. La segunda variedad tinta a nivel mundial tras el Cabernet Sauvignon, también es originaria de Burdeos. Sus uvas pequeñas y esféricas, también azul negruzco, generan vinos jugosos que maduran más pronto que los Cabernet Sauvignon, menos tánicos y con menos sabor a grosella. Se consume más como vino joven ya que es de evolución rápida (por lo que también puede estar un corto tiempo en barrica), y se caracterizan por ser caldos estructurados, frescos y con aromas a frutos rojos.

Syrah o Shiraz. Sería la tercera variedad a nivel mundial, de origen incierto (de Irán al Ródano, muchas son las teorías). Su baya es mediana, de forma elíptica y color azul negruzco. Los vinos presentan cuerpo y gran variedad de taninos, y se emplea para vinos jóvenes (más frescos, con aromas florales y afrutados) y gana complejidad en la crianza, asentándose bien en botella tras un periodo en barrica de roble, y adquiriendo aromas con toques ahumados y de especias.  

Pinot Noir. Variedad originaria de la Borgoña, sus bayas son pequeñas, con piel de color negro violáceo. Es una de las variedades que se emplean para hacer Champagne, pero también genera monovarietales finos, ligeros pero estructurados, muy frescos y con aromas a frutas negras y rojas como la mora o la frambuesa.  

 

Variedades de uvas blancas más cultivadas en el mundo

Chardonnay. La variedad más popular internacionalmente de entre las blancas, es originaria de La Borgoña. Sus bayas son medianas y esféricas, de color verde amarillo, y es una variedad que se emplea para elaborar el Champagne. A su vez, es ideal para vinos blancos secos, que se pueden consumir jóvenes, siendo ligeros, frescos y frutales con notas de limón, pero también tras una crianza que, después del paso por barrica, envejece bien en botella. En este caso, los vinos son más espesos, sedosos, y a los aromas frutales se les pueden añadir aromas a vainilla y miel.  

Sauvignon Blanc. Originaria de Burdeos, es la segunda blanca más popular, y resulta muy versátil. Sus bayas son medianas, esféricas, de color amarillo dorado. Genera vinos secos con aromas herbáceos, y se consume preferentemente jóvenes.