Las recetas de patatas hervidas se basan en introducir la patata en líquido para que entre en estado de ebullición (normalmente agua, pero también pueden ser caldos o bases líquidas de guisos). A partir de aquí, ¿cómo hervirlas para que no se rompan? ¿Cuándo resultan más nutritivas?

Diferencias entre hervir patatas enteras o troceadas

Para hervir la patata se parte de agua fría con sal, siempre teniendo en cuenta que se puede aromatizar con hierbas aromáticas como laurel, tomillo, romero, etc. Pero, ¿qué diferencia hay entre hervir la patata con piel o sin ella?

Al hervir las patatas enteras y con piel, se evita la pérdida de almidón y se reduce el riesgo de que se rompan. Tras la cocción se pueden pelar, con la patata aún caliente aunque manejable. Aun así, cabe recordar que la piel es donde la patata contiene la mayor parte de fibra, por lo que resulta sano consumir las patatas con la piel. En todo caso, para trocearlas una vez hervidas, es mejor hacerlo cuando estén frías para evitar el riesgo de que se rompan.

Cuando se hierve la patata pelada y troceada, esta pierde más almidón, lo cual es recomendable cuando se hierven en bases líquidas para guisos, ya que contribuyen a espesar el caldo o la salsa. Pero en todo caso, el tiempo es esencial para evitar que las patatas hervidas se rompan. El tiempo de cocción depende sobre todo del tamaño de los trozos, por lo que es recomendable ir pinchándolas para comprobar que ya están cocidas.

Si se trocean las patatas introduciendo el filo del cuchillo para hacer palanca y que la patata se rompa, de manera que el troceado es irregular, se reduce la pérdida de almidón y el riesgo a que la patata hervida se rompa.

Escrito por:uranda

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