El brunch es una costumbre originaria de Inglaterra que consiste en un desayuno tardío o segundo desayuno. De hecho, su nombre procede de la unión de las palabras breakfast (desayuno) y lunch (comida o almuerzo) y es ideal para fines de semana, días de fiesta o vacaciones. Pero ¿qué se sirve en un brunch? He aquí desde sugerencias a más de cuarenta recetas al final del post para que organices el tuyo en casa.

El origen del brunch

Dada su procedencia británica, el brunch inicialmente se solía basar en el típico desayuno inglés (tostadas, huevos, judías –baked beans–, bacon y/o salchichas – ver aquí receta) y una de las teorías de su origen se asocia a la parada que las gentes del campo hacían a media mañana para comer algo. Sin embargo, hay otras explicaciones para su origen, como la que lo asocia con la clase alta neoyorquina, que hacía una mezcla de desayuno y comida al volver de cazar en fin de semana. En el caso americano, el plato estrella de los brunch son los huevos benedictine, que son huevos escalfados servidos sobre tostadas con bacon en las mismas, y todo salseado con salsa holandesa (ver aquí receta de salsa holandesa).

En todo caso, y con estas bases, hoy día la oferta gastronómica del brunch se ha diversificado, y un brunch ideal puede incluir platos muy diversos.

¿Qué servir en un brunch?

En un brunch no puede faltar el pan, y en este sentido son muchas las opciones que se abren, gracias a la diversidad de harinas con las que estos se pueden elaborar. De hecho, un brunch ideal nos puede presentar diversas opciones de panes. Estos se pueden servir por si solos, para acompañarlos de embutidos, fiambres o quesos, y también mermeladas y confituras (ver aquí cómo hacerlas en casa) para aquellos que opten por un brunch más dulce. Pero también se puede emplear el pan para la elaboración de canapés o sándwiches tan clásicos como el Club Sándwich (ver aquí receta), cuya versión más conocida es a base de pollo, bacon y jamón, o el Croque Monsieur (ver aquí receta), sándwich de jamón y queso gratinado con bechamel.

La fruta también es un clásico en los brunch. Puede estar presente en mermeladas y confituras, como ya hemos comentado, o bien fresca a través de un mosaico de frutas, una macedonia, etc. optando entonces por las de temporadas. Pero la fruta también puede ser la base de otras elaboraciones dulces para brunch, como milhojas, tartas, hojaldres, etc. A su vez, se puede presentar la fruta en el brunch también en forma de batidos o zumos.

De hecho, los zumos son bebidas de brunch clásicas, así como el té (ver aquí tipos de té o propiedades) o el café (ver aquí tipos de café y preparaciones)

Además de los huevos benedictine, que son escalfados, estos también presentes en otras formas, como fritos para no perder la melosidad de la yema, y con diferentes acompañamientos, a través de huevos revueltos, que además de cremosos, ofrecen muchas posibilidades de combinación.

Y no se puede dejar de lado en el brunch el toque dulce, para el cual pueden resultar ideales desde los pancackes o tortitas hasta los cruasanes o diferentes opciones de tartas y bizcochos, cuyas recetas encontrarás en nuestro menú para brunch.

Descubre nuestro menú de recetas para brunch

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Escrito por:uranda

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