Los expertos recomiendan comer fruta tres veces al día porque su alto contenido en agua ayuda a eliminar toxinas, porque su aporte de fibra regula el sistema digestivo, porque es una de las pocas fuentes de Vitamina C y porque sus propiedades antioxidantes ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares, cáncer y enfermedades del sistema nervioso.

Usos culinarios de las frutas

La mayor parte de las frutas se componen principalmente de agua (entre un 80 y un 90% de la pieza es agua, aunque hay casos como el de la sandía que puede llegar al 93%), que junto a fibra, minerales y vitaminas, las convierten en un postre o tentempié ideal por sí mismas. Y sin mayor tratamiento que lavarlas y, a lo sumo, pelarlas y trocearlas, también son un ingrediente fresco ideal para ensaladas, a las que aporta textura y con sabores de contraste

Sin embargo, su característico sabor dulce (procedente de azúcares como la fructosa), tradicionalmente han hecho de las frutas un ingrediente ideal para recetas de dulces, ya sea mezcladas con yogur o aplicándoles una cobertura de chocolate, ya sea a través de tartas o aplicándoles métodos de cocción que inicialmente nacieron para procurar su conservación, como confituras y mermeladas.

La evolución en cocina también ha hecho que se incorporen frutas en platos salados más allá de las ensaladas. Así, las propiar mermeladas pueden funcionar como elemento de contraste en platos de carnes (ver aquí receta de medallones de cerdo con queso y mermelada) y, como guarnición, ciertas frutas como manzanas o peras se sirven caramelizadas o se convierten en ingrediente principal de purés (ver aquí receta de puré de manzana) ideal también para acompañar carnes.

Clasificación de las frutas según su formación en la planta

Las frutas se forman a partir del desarrollo del ovario de la planta, que se halla en la flor. A partir de aquí, en líneas generales, distinguimos entre:

Infrutescencias. Formadas a partir de varias flores, son frutas como el higo, la mora, la piña…

Formadas a partir de una sola flor. Aquí se pueden distinguir entre:

  • Frutas complejas: melón , sandía, manzana, membrillo, pera, etc. El fruto se ha formado a partir de que el ovario interactúa con elementos que no son parte del propio ovario.
  • Frutas simples. Se forman a partir únicamente del ovario y encontramos dos tipos: fruta simples carnosas (aguacate, plátano, uva, kiwi, albaricoque, cereza, ciruela, melocotón y cítricos como naranja o mandarina), y frutos simples secos

Clasificación según la semilla

La fruta contiene la semilla de la planta, y en función de ello distinguimos:

  • frutas de hueso, en general ricas en vitamina A, como albaricoque, melocotón, cereza, ciruela, etc.
  • frutas de pepita: con varias semillas en forma de pepita, como la manzana o la pera.
  • frutas de grano: con muchas semillas pequeñas como el higo o la fresa.
Escrito por:uranda

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