Receta fácil de bombones caseros a partir de chocolate de cobertura y almendra, con variantes para aromatizar el chocolate, aplicarlo a otros frutos secos o frutas frescas, y darles forma.
Ingredientes para 4 personas
- 250gr de chocolate negro de cobertura (70% cacao)
- 250gr de almendra a tiras o en granillo
Cómo hacer rocas de chocolate y almendra (bombones caseros)
Se parte el chocolate y se pone a derretir al baño maría. Es importante que el chocolate no entre en contacto con el agua y se debe ir removiendo poco a poco para que se deshaga (sin que llegue a hervir, la idea es sólo deshacerlo y esto se consigue con entre 40 y 50ºC de temperatura).
Una vez derretido, se retira del fuego y se incorporan las almendras al chocolate. Se mezcla bien. Luego, con un cuchara, se van separando porciones y se depositan sobre papel de aluminio o sobre una bandeja de silicona. Se deja atemperar y luego se lleva a la nevera para que el chocolate endurezca.
Para adaptar la receta a tu gusto…

Se puede utilizar chocolate de cobertura al gusto, de modo que esta receta se puede elaborar con chocolate con leche. A su vez, cuando se está derritiendo el chocolate al baño maría, al empezar a adquirir cierta cremosidad, se puede aromatizar (con esencia de vainilla, por ejemplo) o se le puede añadir de forma progresiva un poquito del licor que se desee (ron, whiskey, cointreau, brandy, etc.).
En lugar de almendras, se pueden emplear otros frutos secos (nueces, avellanas, etc.). Y luego, una vez mezclados los frutos secos con el chocolate, se puede verter el conjunto en moldes individuales, o en molde para tableta. En este último caso, se puede dejar reposar unos cuatro o cinco minutos en nevera, y frío pero antes de que endurezca totalmente, podemos trocear dando las formas que se desee.
Por otro lado, el chocolate derretido de cobertura también se puede aplicar sobre fruta fresca. Para ello, se preparan con anterioridad las frutas troceadas (kiwi, plátano, fresas, naranja, etc.) sobre un papel de aluminio o bandeja de silicona. Se vierte por encima un poco de chocolate, creando una pequeña capa y se deja enfriar de modo que quedará una textura crujiente sobre la fruta, a diferencia de la fondue de chocolate con frutas, en la que el chocolate queda cremoso.