“Pequeña porción de algún alimento que se sirve como acompañamiento de una bebida”. Esta es la definición que la RAE introdujo en 1936 para definir la tapa. Patatas bravas, croquetas, jamón serrano, ensaladilla rusa o pulpo son algunas de las favoritas de los españoles. ¿Pero cuál es su origen?

Del probable origen de las tapas a anécdotas ligadas a reyes

El origen de las tapas es incierto, pero sabemos que en las tradiciones musulmana y judía era costumbre servir comida con algo de bebida y, dado que en la Península Ibérica convivieron ambas culturas con el catolicismo durante el bajo medievo, cabe deducir que lo más probable es que el origen de las tapas fuera una derivación de esta costumbre. De echo, ya en el Renacimiento, en escritos de Cervantes o Quevedo se alude, con otros nombres, a servicios de lo que hoy llamaríamos tapas.

Sin embargo, existen anécdotas ligadas a monarcas que también intentan explicar el origen de las tapas. La primera nos lleva al siglo XIII, cuando el rey Alfonso X El Sabio debía tomar vino como prescripción médica y, para evitar embriagarse, ordenó que se le sirviera algo de comida con él.

Otra anécdota nos lleva al reinado de los Reyes Católicos, entre los siglos XV y XVI. Al parecer, para evitar los conflictos por embriaguez a las salidas de las tabernas, con el vino se servía alguna loncha de jamón u otros embutidos.

Sin embargo, una de las anécdotas más populares nos lleva al siglo XIX y está ligada al rey Alfonso XIII. Al parecer, en un viaje por Cádiz, este pidió una copa de vino de Jerez y, al haber viento, a quien lo sirvió se le ocurrió tapar la copa con una loncha de jamón para protegerlo.

El rey se bebió el vino comiéndose también el jamón e incluso pidió otra copa con la misma tapa.

Teorías del origen de la tapa ligadas a costumbres populares

Pero quedándonos en el siglo XIX, también hay teorías del origen de la tapa que se desligan de la monarquía para situarse entre el pueblo. Una de ellas la sitúa entre los labriegos que, para reponer fuerzas evitando las comidas copiosas, tomaban vino con algo de comida.

Y avanzando un poco más, en el siglo XX, en Almería parece que ya era costumbre tapar el fino con lonchas de jamón o lomo para preservar su aroma y sabor.

Sea cual sea su origen, lo que sí parece ser cierto es que, cuando la Real Academia de la Lengua Española incluyó la definición de la tapa en su diccionario, en 1936, la tapa debía estar bien extendida. Y sea cual sea su origen, hoy día la tapa va de la sencillez de aquel jamón a elaboraciones sofisticadas de cocina en miniatura.

Recetas de aperitivos, tapas y pinchos

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Escrito por:uranda

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