El pollo es el ave gallinácea de cría, y se considera que la gallina, originaria del sudeste asiático, se empezó a domesticar hacia el 2.000 a.C en la India, aunque los primeros datos de su total domesticación proceden de China (hacia el 1.400a.C). En el antiguo Egipto, la avicultura ya estaba desarrollada, y el mundo grecorromano la extendió por Europa. Aunque se considera que Colón extendió la gallina a América, ya que llevó en su segundo viaje, los indios mapuche de Chile ya criaban la gallina araucana en período precolombino. Sin duda, la facilidad para criar estas aves así como sus propiedades nutritivas han convertido al pollo en una de las carnes más populares del mundo.

Tipos de pollos

Las tipos de pollo se distinguen por el sexo, la edad y el tipo de crianza. En el caso de hembras encontramos:

  • la gallina, sacrificada tras agotar su capacidad ponedora. Su carne es dura y, por su intenso sabor, se usa en recetas de caldos.
  • la pularda, que está castrada y se sacrifica entre los 6 y 8 meses, pudiendo pesar hasta 3kg.

En el caso de los machos cabe destacar:

  • el picantón, un pollo de carne tierna y suave, pues se sacrifica al mes de edad y puede pesar hasta 500gr.
  • pollo tomatero (o coquelet), un pollo de entre medio kilo y un kilo, de carne suave y sabor especial, pues el pollo se alimenta con tomates.
  • el capón, creado por los antiguos griegos, es un macho capado de hasta 3’5kg, ideal para rellenar.
  • el pollo campero o de corral, de crecimiento lento y alimentación variada, criado en semilibertad.
  • el pollo de granja, criado con piensos y en espacios reducidos.

Valor nutritivo del pollo

El pollo está considerado como una carne magra de fácil digestión, del cual 100 gramos equivalen a unas 130 kcal.

Aunque sus propiedades nutritivas varían según el tipo de pollo, como término medio la proteína representa entre el 18 y el 20% del pollo, con lo que por 100gr del mismo sin piel, 20gr son proteína y 5gr son grasa. Todo ello es variable según la parte del pollo que se consuma (ver aquí partes del pollo y su despiece), de modo que la pechuga posee más proteína y menos grasa que el muslo.

Los hidratos de carbono se presentan en pequeñas cantidades (entre el 0,4 y el 0,6%), pero es una carne muy rica en vitaminas B (sobre todo B3), ácido fólico, niacina, riboflavina, tiamina… También cuenta con una amplia representación de minerales, de entre los que cabe destacar el hierro (100gr de pollo nos aportarían el 35% del hierro que un adulto necesita al día) y el zinc, y también sodio y potasio (en menor cantidad que en las carnes rojas como cerdo o ternera), entre otros.

Cabe destacar que el hígado de pollo es especialmente rico en vitaminas B12 y en hierro, pero a su vez, tiene un alto contenido en colesterol.

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Escrito por:uranda

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