Receta de arroz con pollo y guisantes, fácil y rápida, que se aromatiza con vino blanco y caldo de ave, previo sofrito a base de cebolla y ajo.

Ingredientes para 4 personas

Cómo hacer arroz caldoso con guisantes y pollo

Se pelan los dientes de ajo, se pican o se machan en el mortero y se reservan. Se pela la cebolla, se lava, se corta en juliana (tiras finas) y se reserva.

Se pone al fuego una cazuela con un chorro de aceite y, cuando esté caliente, se sellan los trozos de pollo, se retiran y se reservan. En el mismo aceite, se pone a pochar la cebolla, a fuego lento, tapada y con un poco de sal para que sude. Una vez esté tierna, se añade el ajo picado o machado y se dora bien. Luego se incorpora de nuevo el pollo sellado, se sala, se vierte el vino y se rehoga unos minutos hasta que se evapore el alcohol.

Paralelamente, se pone a calentar en un cazo u olla el caldo para que esté hirviendo a la hora cocer el arroz.

Una vez evaporado el alcohol de la cazuela, se añade el arroz y se sella a fuego vivo. Con ello se evita que se abra el grano durante la cocción. Sabremos que el arroz está sellado porque el grano adquiere una textura exterior como de nácar (nacarizada). Cuando sea así, se añade el caldo y se deja cocer durante 10 minutos, tras los que se agregan los guisantes (descongelados), para dejar cocer el conjunto unos 10 minutos más.

Si se deja como arroz caldoso, se ha de servir inmediatamente para evitar que el arroz se pase.

NOTA. La cantidad de caldo para la receta puede ser variable en función de si se quiere una plato de arroz con legumbres más caldoso o más meloso. En este último caso, vale la pena ir añadiendo el caldo poco a poco, e ir removiendo el arroz durante la cocción, como si se hiciera un risotto.

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Escrito por:uranda

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